Los 7 errores más comunes de los usuarios con los sistemas de seguridad física de los materiales radiactivos

Falta de comunicación con otros usuarios del sistema de seguridad física, respecto a las modificaciones o novedades

Un detalle en el cambio del protocolo, como guardar las llaves en un lugar distinto al establecido, o modificar los horarios de desarmado y armado del sistema de alarma sin dar aviso, son solo un par de ejemplos que pueden generar dolores de cabeza cuando se requiere el ingreso a una zona controlada con la puerta bloqueada.

No verificar periódicamente que el sistema de grabación del circuito cerrado de televisión (CCTV) se encuentre funcionando correctamente

Muchas veces ocurre un evento y cuando recurrimos al grabador digital de video (DVR) o grabador de vídeo en red (NVR por sus siglas en inglés) para descargar el video de este evento, no es posible porque no se guardó. Se debe verificar con frecuencia que el CCTV esté operando y tener presente el tiempo de grabación del sistema, recuerda que este tiempo es inversamente proporcional a la calidad del video grabado.

No programar el armado del sistema de alarma al terminar las labores en el área

Este tipo de omisión es de los que puede salir más caro, ya que al dejar la instalación sin detección, se está eliminando una función fundamental para evitar algún robo, sabotaje al material radiactivo o activar la respuesta ante un evento. Programar el autoarmado del sistema de alarma a horas fijas, es por ejemplo, una medida eficaz para superar esta posible falla al terminar la jornada.

Ignorar los mensajes generados por el sistema de alarma

En aquellas organizaciones donde la cultura de seguridad es débil, cuando el sistema de alarma genera eventos de manera repetitiva, estos eventos pueden ser omitidos o incluso asumidos como parte del funcionamiento usual del sistema. Cuando la cultura de seguridad es sólida, esta situación es un indicador de la necesidad de mantenimiento preventivo y correctivo o la modificación de los procedimientos.

Desbloquear una puerta de seguridad empleando una medida diferente a la del control de apertura

Cuando el protocolo de acceso requiere el desbloqueo de una puerta de seguridad por medio del empleo de algún dispositivo electrónico asociado (lector biométrico, teclado, lector de pin), usualmente éste activa una medida de detección llamada “puerta forzada” que genera un evento de alarma cuando el dispositivo de bloqueo no es desarmado electrónicamente, sino empleando, por ejemplo, la llave maestra de la puerta. La generación de este tipo de falsas alarmas de manera recurrente, impacta en la confianza del usuario hacia el sistema de seguridad.

Disparar el sistema de alarma por equivocación y no restaurarlo

Ya sea por prueba o por error, ocurre con frecuencia que el personal activa o dispara el sistema de alarma y olvida u omite restaurarlo, lo que a menudo limita su funcionalidad. Este evento es signo inequívoco de que se requiere entrenamiento para los usuarios del sistema de seguridad.

No contar con un plan de seguridad física actualizado

Un sistema de seguridad mal gestionado disminuye su operatividad rápidamente, anulando incluso la efectividad del sistema en el momento que sea requerido. Desarrollar un plan de seguridad física es una iniciativa fundamental para, entre otros aspectos, organizar y demostrar la ejecución de los diferentes componentes de la gestión del sistema de seguridad física.

Autor

Pedro Casallas

Especialista en Tecnología Nuclear, Experto seguridad física, protección radiológica y gestión segura de fuentes de radiación.