Detectores de movimiento en los sistemas para la protección de los materiales radiactivos

Salvo algunos equipos especializados en la seguridad de materiales nucleares y radiactivos como el RMSe, que incluyen sensores de detección de radiación dentro de su sistema, los componentes de los sistemas de detección y alarma son en general los mismos componentes empleados por cualquier otro sistema convencional. Los detectores de movimiento son un componente importante de este sistema.

Los detectores de movimiento son dispositivos electrónicos que cuentan con sensores que responden al movimiento. Desde el punto de vista de la emisión, estos sensores pueden ser activos, que emiten al ambiente una señal de microondas y detectan si existe algún cambio en él,  analizando el tiempo de eco en una zona específica del abanico, y si esta cambia, asume que hubo movimiento. Cuando alguien ingresa dentro de la zona de detección del sensor, causa una alteración en el haz de emisión, lo que modifica el tiempo de eco generado. Existen también sensores pasivos como el infrarrojo pasivo (PIR por sus siglas en inglés), el cual detecta cambios en el flujo de calor causado por el movimiento del cuerpo humano, censando bien esta magnitud para detectar movimiento, aunque contando con la limitación de detectar solo movimientos humanos amplios en dirección tangencial. Actualmente en el mercado la mayoría de detectores de movimiento se basan principalmente en estas dos tecnologías aunque no son las únicas. Los dispositivos modernos de detección de movimiento empleados en seguridad física (porque son muchas las aplicaciones de detección de movimiento) cuentan con una combinación de estas dos tecnologías. 

Dentro de un sistema de detección y alarma para la protección de los materiales radiactivos, deben haber instalados varios de estos dispositivos cubriendo el perímetro y todas las posibles rutas de acceso. El recinto donde se encuentran los materiales radiactivos debe estar cubierto por uno o más detectores de movimiento, que van a generar eventos de “movimiento no autorizado” una vez el sistema se encuentre armado.

La secuencia lógica de defensa a un ataque implica detectar a un adversario antes de que intente atravesar la barrera más externa considerada, dentro de las medidas consideradas se debe tener presente que la ubicación de estos dispositivos debe estar limitada a zonas donde haya restricción de movilidad mientras el sistema de alarma se encuentra armado. Considerar estos detalles que podrían parecer obvios, ayuda a arrancar con el pie derecho el diseño del sistema de detección y alarma, desde la configuración adecuada de las zonas de la instalación radiactiva cubiertas por detección de movimiento. 

Autor

Pedro Casallas

Especialista en Tecnología Nuclear, Experto seguridad física, protección radiológica y gestión segura de fuentes de radiación.