¿Qué tan peligrosos pueden ser los materiales radiactivos?

Dentro de la cultura popular está arraigado un miedo profundo hacia los materiales nucleares y radiactivos, debido principalmente a los antecedentes históricos de los efectos de las explosiones atómicas ocurridas en Hiroshima y Nagasaki a finales de la segunda guerra mundial (1945) y los accidentes nucleares ocurridos en Chernobyl (1986) y Fukushima (2011). Dentro de esta cultura no existe claridad entre los materiales radiactivos y los nucleares, pues los supone dentro del mismo conjunto.

Los átomos de los materiales radiactivos al no fisionarse (capacidad de ruptura del átomo con la subsecuente liberación de energía), no pueden explotar por sí mismos, ni producir efectos masivos catastróficos como los mencionados.

Los materiales nucleares son radiactivos, pero los materiales radiactivos pueden o no ser nucleares. Los efectos generados por los materiales radiactivos se relacionan con la nociva radiación ionizante que puede afectar a los seres vivos y al medio ambiente, por medio de la irradiación externa y la contaminación.

La peligrosidad de los materiales radiactivos depende directamente de las consecuencias que puedan generar, y éstas a su vez dependen de diferentes variables como: el tipo de radionúclido implicado y el tipo de radiación que emite, la actividad radiactiva (que se mide en Becquerels) implicada en el evento, la forma en que se encuentre el material radiactivo, por ejemplo, no tiene la misma capacidad de contaminación una fuente sellada dentro una cápsula de acero, que algún material radiactivo en polvo. La forma química del material mediará su interacción y retención en los organismos vivos y el medio ambiente, y por supuesto, las consecuencias radiológicas dependen del escenario en que se presente el evento de liberación o exposición al material radiactivo.

Con el fin de establecer una variable que sirva de indicador de peligrosidad, por medio del modelado de diferentes escenarios de exposición y contaminación y el análisis de sus consecuencias, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), estableció un valor letal de actividad (Dead Value) específico por radionúclido, a partir del cual se normaliza y categorizan los materiales radiactivos de acuerdo a su peligrosidad.

Para que conozcas con mayor profundidad sobre la peligrosidad de los materiales radiactivos, diseñamos el módulo 4 “Enfoque graduado de control y categorización”

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  1. OIEA. Cantidades peligrosas de materiales radiactivos. Valores D. Viena. 2010.
  2. OIEA. Clasificación de las fuentes radiactivas. Guía de Seguridad NºRS-G-1.9. Viena.

Autor

Pedro Casallas

Especialista en Tecnología Nuclear, Experto seguridad física, protección radiológica y gestión segura de fuentes de radiación.